



Nota correspondiente a la publicación del día Sábado de 19 de Junio de 2010 Fuente: TELAM CULTURA El secretario de Cultura y las Madres inauguraron un programa de derechos humanos El secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, y la vicepresidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Haydée García Gastelú, inauguraron ayer en el ex Centro Clandestino de Detención Olimpo el programa de derechos humanos con una muestra que las Madres realizaron hace 15 años. |
"Los genocidios se olvidan cuando quienes los ejecutan se apropian de los relatos. Es la gran batalla cultural. Con estas actividades la Secretaría sólo hace un aporte a un proceso que las Madres de Plaza de Mayo vienen desarrollando hace más de 30 años. Con ello estamos generando los anticuerpos necesarios para evitar que vuelvan a ocurrir violaciones contra los derechos humanos", señaló Coscia en el acto. El Programa de Derechos Humanos "Caminos al Bicentenario…ellos quieren contarnos", cuyo principal objetivo es incitar a la sociedad a conocer y reclamar sus derechos en general, fue lanzado este viernes en el ex Centro Clandestino de detención, tortura y exterminio, denominado "Olimpo" por la Secretaría de Cultura de la Nación junto a la Asociación Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora. El lanzamiento realizado en Ramón Falcón 4250 fue acompañado por la inauguración de la muestra gráfica itinerante `Seguimos para que no nos arrebaten el futuro`, una serie de pancartas que muestran la biografía de cientos de detenidos-desaparecidos que sus madres confeccionaron hace quince años. Visitada ya por más de medio millón de personas en el Paseo del Bicentenario, esta muestra se originó en una idea de la periodista Nora Anchart, quien en 1995 les propuso a las Madres que armaran carteles para contar la historia personal de sus hijos: sus trabajos, sus estudios, sus familias, sus compañeros. Así, con pequeños recuerdos bien atesorados, como fotocopias de fotos, cartas, dedicatorias o boletines escolares, cada familiar fue plasmando, en el papel, la descripción amorosa de aquellos 30 mil. Y se hicieron 400 afiches -de los cuales hoy quedan poco más de la mitad- que se exhibieron en cientos de marchas y actividades. Con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Nación, los afiches fueron digitalizados e impresos en lonas vinílicas para preservarlos y facilitar su traslado. Y las nuevas pancartas fueron exhibidas en la celebración del Bicentenario, las mismas que, a lo largo del año, también se verán en muestras por todo el país. "Vamos a viajar para que conozcan a nuestros hijos -adelantó Tati Almeida y añadió-: hay muchos lugares donde los vecinos nunca han tenido contacto con una Madre. Creemos que es importante el valor del pañuelo, lo que despierta". En el marco del programa hay otras actividades previstas para el resto del año: -Espacios de Derechos Humanos: Bautismo de diferentes espacios (centros de integración comunitaria, bibliotecas, salas de cine, centros culturales, casas del Bicentenario) con el nombre de Azucena Villaflor. -Primer concurso de cuentos cortos y ensayos "Azucena Villaflor": Destinado a adolescentes y jóvenes de todo el país, con el objetivo de rescatar historias y experiencias locales que den cuenta de cómo impactó la última dictadura militar en la sociedad y sus huellas en el presente. -Talleres para jóvenes: Estos espacios proponen la reflexión con los jóvenes sobre la situación de los Derechos Humanos en la actualidad y las consecuencias que trajo aparejado el terrorismo de Estado. Todas estas actividades apuntan a apoyar toda la tarea que la Asociación Madres de Plaza de mayo-Línea Fundadora viene realizando en pos de interiorizar y concientizar a la sociedad acerca de la problemática de los Derechos Humanos. |
El Olimpo, centro clandestino de detención durante la última dictadura militar, fue escenario de una jornada en la que se cruzaron música, telares y murales. Agencia NAN tejió la crónica del encuentro cultural con un recorrido por un edificio que lleva las huellas del dolor y de la impunidad y los testimonios de quienes sostienen el espacio, pese a las limitaciones presupuestarias y el desdén del Estado.
“Somos trabajadores precarizados que ganamos 1600 pesos por mes –remarca Maggio--. Todo lo que se hace es por un compromiso con el lugar, por el valor simbólico de saber que los compañeros ya no están más con las fuerzas represoras, sino que están con nosotros, que los cuidamos”. La resistencia que se hace carne en la voz de Maggio se materializa fuera del “Pozo” con chacareras que le abren paso al son cubano desde el reproductor musical. El abrazo latinoamericano se estrecha, finalmente, en la percusión y danzas afrocubanas de Bumracatá, mientras la parrilla ubicada sobre Olivera invita a los asistentes con hamburguesas, choripanes y gaseosas. Más pibes y pibas se acercan junto a sus padres treintañeros para participar de un domingo popular y de memoria.| | El "Olimpo" formó parte de un circuito integrado por otros centros clandestinos de detención tales como el "Club Atlético" y el "Banco". Esta trilogía del horror estaba bajo la órbita del Primer Cuerpo del Ejército. Los detenidos-desaparecidos fueron trasladados sucesivamente de un centro a otro. Los represores eran los mismos. |
Durante muchos años esta manzana del barrio de Floresta funcionó como estación terminal de varias líneas de tranvías (1, 2, 5, 40, 48 y 83). Por aquel entonces el sistema tranviario de transporte era muy importante en la ciudad y pertenecía a la Compañía Tramways Anglo Argentina (Lacarra 111)
En 1929 parte desde este lugar el primer viaje del nuevo servicio postal de la empresa de Correos y Telégrafos. Con el transcurso del tiempo, con la llegada de la modernización, comenzó a operar como una gran estación terminal de varias líneas de colectivos. Muchos años después se instaló en el mismo predio una Planta de Verificación Vehicular de automotores.
Más allá de estos hechos históricos, el destino que dejó para siempre marcada su identidad en la memoria de los vecinos fue el dado durante el período comprendido entre el 16 de agosto de 1978 y enero de 1979. Durante esos meses, la manzana limitada por las calles Olivera, Ramón L. Falcón, Lacarra, Fernández y Rafaela cobijó a uno de los centros clandestinos de detención más siniestros de la dictadura militar. Su capacidad permitía el alojamiento simultáneo de unos 150 prisioneros. Se estima que por El Olimpo pasaron unos 1500 detenidos.
Superada esa época oscura, los vecinos comenzaron a buscar un destino consensuado que definiera su futura utilización.
Desde 1998, y en el Parque Avellaneda, hubo reuniones de vecinos que tenían la intención de llevar adelante el proyecto “Buscando un destino de uso publico para El Olimpo”. Su propósito era el de promover anticipadamente una instancia metódica de planificación participativa y gestión asociada para su recuperación y puesta al servicio de la ciudad y los barrios del oeste. No debería, por lo tanto, funcionar sólo como espacio de la memoria y de los Derechos Humanos, sino también como ámbito promotor de nuevas prácticas políticas democráticas, cuestión esta que finalmente se alcanzó y que en la actualidad se desarrolla a pleno.
"Si ayer el predio sirvió a los objetivos ocultos de una trama de poder arbitrario que se creía impune, hoy se lo debe pensar y organizar desde un nuevo entramado publico, abierto y transparente. Que incluya a todos los actores de la sociedad y del estado interesados e involucrados en aquellas cuestiones. Que quieran pensar un Olimpo de puertas abiertas a la vida, a la memoria, a la diversidad étnica, cultural e ideológica. Donde el vecino ciudadano participe en la elaboración y la ejecución de todas las decisiones dejando atrás todo tipo de clientelismo", decían los vecinos del grupo en una gacetilla.
Según su pensamiento, el proyecto se instalaría contemplando dos perspectivas que no debían contraponerse sino complementarse:
1. La consideración de El Olimpo como realidad territorial (se trata de un patrimonio de la ciudad, ubicado en el Oeste y en la proximidad de algunos barrios. El destino que se le asigne debe guardar relación con los intereses y necesidades de los vecinos).
2. La temática especifica de El Olimpo relacionada con la vida, la dignidad humana, la identidad, la memoria, la política, la inclusión y la justicia social. El predio tendría que ser destinado a hechos, actividades, aprendizajes y entrenamientos que promovieran la intervención comprometida de los vecinos ciudadanos en todos esos asuntos.
Con este paradigma puesto en acción los vecinos del Olimpo buscan desarrollar un programa de actividades que promueva el desarrollo del espíritu crítico, de los valores sociales y cívicos, de la memoria activa, del desarrollo de un pensamiento que interpele a la realidad y la torne más justa a través del trabajo mancomunado.
Arte y cultura popular
En el festival que se desarrollará a partir de las 14 hs en Ramón L. Falcón y Olivera actuarán:
La Chunfala (Rock Latino)
La Mekia (Rock Latino)
Sartañani (Sikuris)
Yerba, Palo y Galleta (Folklore)
Bumracatá (Percusión y Danza Afrocubana
Los Descarrilados de Parque Avellaneda (Murga)